Saltar la cuerda es bueno para ti

Si estás buscando una manera de ejercitarte de forma divertida y creativa, o agregar intervalos dinámicos a tus entrenamientos, considera saltar la cuerda.


El salto a la cuerda existe desde hace muchos años como una actividad recreativa para niños, y como complemento en calentamientos y cardio para boxeadores. Sin embargo, hoy en día es un ejercicio que está siendo retomado por los amantes del deporte, debido a la imposibilidad de asistir a centros de entrenamiento. Saltar la cuerda resulta un ejercicio de alto impacto y no requiere mucho más que un poco de espacio, un temporizador y algo de creatividad.


Pero ¿Por qué saltar la cuerda?


Con tantas opciones de ejercicio disponibles, ¿qué hace que este ejercicio "pasado de moda" sea tan estupendo? Buena pregunta. Dediquemos un momento a explorar los beneficios de saltar la cuerda.


  1. Puede aumentar la elasticidad y la resistencia de la parte inferior de la pierna.

  2. Puede ayudarte a mejorar tu coordinación, por ser una actividad cíclica. El ritmo constantes de saltar la cuerda pueden ayudar a mejorar la coordinación entre tus ojos, pies y manos.

  3. Puede ayudarte a mejorar tu función cognitiva. Esto es porque saltar la cuerda implica aprender nuevos patrones motores, que mejora la comunicación del sistema nervioso entre tu cerebro, muñecas y músculos de la parte inferior de la pierna.

  4. Saltar la cuerda puede ayudarte a aumentar la intensidad del entrenamiento en circuito.

  5. Las cuerdas para saltar son extremadamente portátiles, lo que las convierte en una excelente opción para realizar desde casa o cuando se está de viaje.

  6. Mejora tu sistema cardiovascular y respiratorio.


Ya que conoces los beneficios, ¡es hora de saltar la cuerda! No te preocupes si no lo obtiene de inmediato, dale algunas sesiones y pronto dominarás los conceptos básicos.


Primero, comienza practicando con una cuerda imaginaria


Para este ejercicio, sostén ambos mangos en tu mano dominante. Mantén los codos cerca de las costillas y las manos ligeramente hacia afuera y lejos del costado. Al momento de hacer girar la cuerda, es importante que realices el movimiento usando tu muñeca y no el hombro o la parte superior del brazo.Comienza a saltar estableciendo un ritmo suave, sin la cuerda.

Para el salto debes mantener tus rodillas ligeramente flexionadas y el peso sobre la punta de los pies, intentando que tus aterrizajes sean silenciosos. Continua hasta que sientas que has establecido un ritmo sólido y constante y estarás listo para pasar a la cuerda "real".


Aquí te dejo unos tips para que tu práctica mejore con el tiempo


  1. Mantener erguido el torso, con la mirada al frente.

  2. Mantén los hombros relajados. No contraigas el cuello ni los hombros.

  3. Mantén los brazos relajados. Deja que los brazos cuelguen bajos y relajados, los codos ligeramente doblados a 45 grados y cerca del torso.

  4. Aterriza suavemente sin hacer ruido; eso mantiene el impacto bajo.

  5. Mantén las rodillas y los pies alineados.

  6. No saltes demasiado alto.

  7. Empieza despacio, comienza con saltos lentos y fáciles. Dedica un par de minutos para aumentar la frecuencia cardíaca, hacer fluir la sangre y elevar la temperatura del cuerpo.

  8. Mantén el ritmo, puedes apoyarte con música.

  9. Evita saltar sobre la misma pierna durante períodos prolongados. 8 repeticiones máximo.

  10. No es recomendable saltar la cuerda todos los días por periodos largos. Cada dos días deja que tus piernas descansen y se recuperen.

  11. Recuerda realizar una rutina de estiramiento luego de la sesión.

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