Sobre la comunicación interna: La meditación

Hoy te enseño sobre las bondades de aprender a meditar, una práctica que puede ayudarte a enriquecer tu vida, acercarte a los demás y a mejorar tu salud!


Es normal que hoy en día la mente se deje llevar por numerosos pensamientos durante el día, sobretodo aquellos relacionados con el trabajo, la familia, las finanzas, la salud y problemas globales, o simplemente la "lista de tareas pendientes". Es también común caer en pensamientos recurrentes sobre el futuro o el pasado de los mismos, lo que pueden ocasionar estados de miedo y ansiedad que resultan abrumadoras y desgastantes a nivel anímico y físico.


Allí radica la importancia de incluir la meditación en tu rutina diaria.


La meditación te permite entrenar tus pensamientos para permanecer en el momento presente y encontrar verdadera paz en ti, a pesar de cualquier situación que te esté afectando desde el exterior. Durante la práctica puedes liberar todas estas emociones negativas que se van acumulando en tu cuerpo, te permites sentirlas y conocerlas para finalmente dejarlas ir, y así mantenerte sano y equilibrado.


Cómo empezar..


Iniciar una práctica de meditación no podría ser más sencillo. Todo lo que necesitas es un asiento cómodo, una mente consciente y estar vivo. Es importante agendar tiempo para la práctica. La buena noticia es que no se requiere mucho tiempo, un principiante puede comenzar con tan solo unos minutos al día, y eventualmente llegar de 20 a 30 minutos.


Para empezar, primero tienes que establecer tu posición


Siéntate en una silla, cojín o banco arrodillado, en una posición erguida, con la espalda recta y equilibrada. El resto de tu cuerpo y músculos deben permanecer relajados, con tus manos ubicadas cómodamente sobre las rodillas o el regazo. Puedes cerrar los ojos, o si lo prefieres, abiertos, con una mirada suave y receptiva.


Sigue el paso de relajación, es de suma importancia


Aquí te dejo varios métodos que me han funcionado en el pasado. El primero, es concentrarte en tu respiraciones, sobretodo al momento de exhalar. Puedes hacerlo más lento y pausado, y con cada exhalación, suelta conscientemente tu cuerpo, relajando la cara, los hombros, las manos y el estómago.

Otra forma es comenzar es con un escaneo corporal, empieza relajando los músculos de la cara, y vas moviendo tu atención lentamente hacia abajo, relajando y suavizando cada parte del cuerpo. Liberar conscientemente la tensión corporal te ayudará a abrirte a lo que surja durante tu meditación.


Si estás iniciando, es normal que tus primeras sesiones de meditación puedan verse interrumpidas por la incomodidad en la posición, tensiones y falta de concentración. Sé comprensivo contigo mismo y vuelve a practicar al día siguiente.



Mantente presente


La presencia durante la meditación es reconocer o notar lo que está sucediendo dentro de ti. Cuando tu cuerpo esté relajado, mantén tu mente atenta y receptiva a las sensaciones y pensamientos que puedan surgir, observarlas sin ningún juicio, resistencia o aferramiento. La presencia es nuestra naturaleza más profunda, y la esencia de la meditación es darse cuenta y habitar este sentido de conciencia.


Es normal que tu atención se desvíe hacia otros lugares. Cuando te des cuenta de esto, vuelve la atención nuevamente a la respiración. De esto se trata la práctica, te vas y vienes.. A menudo se dice que es muy simple, pero no es necesariamente fácil. Lo importante es que en el proceso te liberes de emociones y pensamientos que inconscientemente has acumulado dentro de ti. ¡Es un detox! Te permite estar en paz y desconectarte.


Si lo has intentado y no resuena contigo, ¿Puedes pensar en alguna actividad que te haga perder la noción del tiempo? Porque la buena noticia es que existen otras formas de practicar meditación!


Algunos ejemplos pueden ser, pintar o dibujar, trabajar en el jardín, mirar el océano, jugar con su mascota, escribir un diario, enseñarle a su hijo a practicar un deporte, bailar libremente con su música favorita, o leer un libro. Otras formas de meditación incluyen tai chi y yoga, que incorporar trabajo de respiración con movimientos coreografiados.


Todas estas situaciones son experiencias meditativas porque no hay pensamientos sobre el pasado o el futuro; la mente está pensando solo en el momento presente. Si tienes la suerte de tener un pasatiempo o algún tipo de actividad en la que participar a diario y eso te hace perder la noción del tiempo, considérate una de las personas afortunadas que tiene una práctica regular de meditación sin saberlo.


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